Mientras el proceso electoral de 2027 comienza a tomar forma, la presidenta municipal de Ensenada, Claudia Agatón Muñiz, volvió a poner sobre la mesa uno de los proyectos más ambiciosos de su administración: la construcción de un aeropuerto para el municipio. El anuncio se hizo luego de informar sobre la instalación de una estación meteorológica que servirá para realizar estudios técnicos y determinar la viabilidad del proyecto. Sin embargo, más allá del anuncio, surgen preguntas que hasta el momento no tienen respuesta.
La primera es evidente: ¿con qué recursos se pretende construir un aeropuerto? Hasta ahora no existe un presupuesto municipal aprobado para una obra de esta magnitud, tampoco se ha informado cuánto costaría, quién la financiaría, en qué plazo podría construirse o si existen recursos federales autorizados para iniciar el proyecto. Lo que sí se ha dado a conocer es que continúan los estudios técnicos y que aún no hay una autorización para comenzar la construcción. 0search2
El anuncio también llega en un momento políticamente conveniente. A menos de un año de que inicie formalmente el proceso electoral de Baja California, comienzan a presentarse proyectos de gran impacto que inevitablemente recuerdan las promesas realizadas durante campañas anteriores. En ese sentido, muchos ciudadanos cuestionan si este aeropuerto representa un proyecto realmente encaminado o si se trata de un mensaje político dirigido a posicionar una futura candidatura.
La duda aumenta cuando se observa la realidad que viven diariamente los habitantes de Ensenada. Durante su campaña, Claudia Agatón prometió mejorar el estado de las vialidades mediante un programa permanente de bacheo. No obstante, basta recorrer distintos puntos de la ciudad para encontrar calles deterioradas, enormes baches y avenidas que vecinos describen como un verdadero “campo minado”. Aunque el Ayuntamiento ha informado trabajos de rehabilitación y pavimentación, las quejas por el mal estado de las calles continúan siendo constantes.
Por ello, la pregunta ciudadana resulta inevitable: si aún no se logra resolver uno de los problemas más visibles y cotidianos de Ensenada, ¿cómo podrá concretarse una obra multimillonaria como un aeropuerto? Antes de hablar de vuelos internacionales, muchos consideran que la prioridad debería ser garantizar calles transitables, servicios públicos eficientes y una mejor infraestructura urbana.
Nadie discute que un aeropuerto podría representar un importante impulso económico y turístico para Ensenada. Lo que se cuestiona es la falta de información sobre su financiamiento, su planeación y sus tiempos reales de ejecución. Un proyecto de esta magnitud no puede sostenerse únicamente con anuncios; requiere estudios concluidos, recursos asegurados, transparencia y una ruta clara para su desarrollo.
Al final, será la ciudadanía quien juzgue si este anuncio representa el inicio de una obra histórica o una promesa que se suma a otras que, hasta hoy, siguen esperando convertirse en realidad.



