Por Frontera Crítica Baja California
El Cabildo de Ensenada volvió a quedar en evidencia. La sesión ordinaria programada para este lunes fue suspendida por falta de quórum, dejando pendientes 104 asuntos que deberán esperar una nueva fecha para ser discutidos.
La ausencia de once regidores impidió que el máximo órgano de gobierno del municipio pudiera sesionar, prolongando una crisis que ya se arrastra desde el inicio de la administración.
Más de 40 sesiones ordinarias siguen pendientes
La suspensión de esta sesión no ocurre de manera aislada.
De acuerdo con el Reglamento Interior del Ayuntamiento, el Cabildo debe celebrar al menos dos sesiones ordinarias por mes. Sin embargo, desde que inició la administración de Claudia Agatón, se adeudan más de 40 sesiones ordinarias, una situación que refleja un rezago histórico en la discusión de los asuntos públicos.
Durante este periodo se han privilegiado las sesiones extraordinarias, que únicamente permiten discutir los temas que el gobierno municipal decide incluir, mientras decenas de iniciativas, propuestas y asuntos ciudadanos permanecen sin analizar.
La contradicción de Daniela García Salgado
Hace apenas unas semanas, la regidora del PRI, Ana Daniela García Salgado, cuestionó públicamente la falta de sesiones ordinarias y exigió que el Cabildo trabajara con mayor frecuencia.
Sin embargo, cuando finalmente se convocó una sesión con 104 asuntos por resolver, ella fue una de las regidoras que no asistió.
La pregunta es inevitable:
¿Cómo puede criticarse la falta de sesiones y después faltar a una de las pocas que se convocan?
Si existía una razón justificada para no asistir, la ciudadanía merece conocerla. Pero mientras no haya una explicación clara, la ausencia contrasta con el discurso que ella misma sostuvo semanas atrás.
No es solo una regidora
La responsabilidad no recae únicamente en Daniela García Salgado.
Los once regidores que no acudieron también deben explicar por qué no estuvieron presentes en una sesión donde se discutirían más de un centenar de asuntos municipales.
Por otro lado, si la convocatoria y la documentación fueron entregadas con pocas horas de anticipación, como han señalado algunos ediles, también corresponde al gobierno municipal explicar por qué no se respetaron tiempos razonables para el análisis de los temas.
La ciudadanía merece un Cabildo que trabaje
Mientras continúan acumulándose sesiones ordinarias sin realizarse, los problemas de Ensenada siguen esperando soluciones.
Las diferencias políticas, la mala organización o la falta de acuerdos no pueden convertirse en una excusa permanente para frenar el trabajo del Cabildo.
Porque al final, quienes pagan las consecuencias no son los regidores ni la administración municipal, sino los ciudadanos que esperan decisiones sobre seguridad, servicios públicos, desarrollo urbano y decenas de temas que permanecen atorados.
La pregunta sigue siendo la misma: ¿quién le va a explicar a los ensenadenses por qué su Cabildo sigue sin sesionar como la ley lo establece y por qué, cuando por fin se convoca una sesión, ni siquiera hay quórum para llevarla a cabo?



